Adaptación de un niño Montessori al cole

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Todas las transiciones llevan un proceso de gestión de emociones importante, adultos y niños deben prepararse para los cambios que puedan surgir en el día a día. Si además, nos centramos en acompañar a tu hijo o hija en la transición a un colegio de una escuela Montessori, el proceso es mayor.

Toda transición lleva su tiempo y es un tiempo que hay que respetar. Las madres y los padres con las prisas, sus trabajos y responsabilidades personales, no disponen de la paciencia, la capacidad y el tiempo para acompañar en ese proceso a su hijo o hija. El niño o niña se siente solo, incomprendido, asustado y con una mala gestión de emociones. Vienen las rabietas en casa, los “malos” comportamientos, los gritos, la incomprensión, etc.

¿Creéis que podemos mejorar este proceso? Nosotros, sí que creemos en la mejora de los procesos de transición a un colegio de una manera respetuosa y acompañando los tiempos de los peques.

¿Cómo os sentiríais vosotros si de repente llegas a tu trabajo y te cambian de departamento, jefe, responsabilidades, mesa y compañeros? Seguramente sentirías miedo, nervios, inestabilidad y ese día estarías alterados en casa y con vuestra pareja e hijos.

Si a todo esto, añadimos que tu hija o hijo viene de una escuela Montessori y va a un colegio tradicional o con otra pedagogía o a un colegio de libre enseñanza, el cambio es mayor. 

Pautas y Consejos para la transición a un colegio

Una de las cosas más importantes que hay que valorar y tener en cuenta es la predisposición de los padres a acompañar a sus hijos de una manera respetuosa. Si es plena y completa, entonces os serán muy útiles estos consejos.

  • Paciencia: mucha mucha paciencia. Es un trabajo personal que te ayudará a la gestión de emociones, de las tuyas y las de tu hijo.
  • Tiempo. Sí, ¿cuánto? Pues depende de cada niño. Quizás un día o dos, puede que sea un proceso rápido o lento, eso depende de cómo sea tu hijo o tu hija. Pero si antes del cambio, has aprovechado el tiempo con tu hija o hijo y te has armado de paciencia, estás listo.
  • Sin prisas. Si tienes la mente en el proceso de transición respetuoso, será mucho más sencillo. No tengas expectativas, no pienses en que te tienes que ir, tan sólo piensa en las necesidades de tu hijo.
  • Sin objetivos. No pienses que tu hijo va a aprender mucho al principio, es un momento tan sólo de adaptación, y cuando se sienta listo y cómodo, aprenderá.
  • Observación. Súper importante. Si observas a tu hijo, sus necesidades, le das consuelo cuando lo necesite, no le metes prisa, le escuchas y le acompañas con besos y abrazos, sin juzgar, tan sólo dejando que exprese sus sentimientos. Estás reforzando su autoestima por tanto su proceso de adaptación será más sencillo.
  • Escucha. No juzgues, deja que se exprese, mediante palabras, con el arte, el juego libre, deporte, etc.
  • Acompaña. Tan sólo acompáñale, que vea que estas a su lado y que por sí mismo se de cuenta que no es tan duro el cambio.

Con estas sencillas pautas en la transición al colegio, tu hijo o hija se sentirá preparado para afrontar cualquier reto. Pero el acompañamiento debe ser siempre respetuoso con sus tiempos, sin juicios y sin quitar importancia.

Si tu hijo Montessori pasa a una escuela con la misma pedagogía o similar, la transición será más sencilla, ya que estos colegios suelen respetar al niño, le valoran y le tienen en cuenta.